martes, 24 de julio de 2012

We live and die for shit we don't need.

Eh. 
Despierta. Deja de confiar en la gente, todos te van a fallar por mucho que te prometan.
Las palabras no valen nada. Deja de creértelas, deja de ilusionarte. Sólo vas a tropezarte una y otra vez con ellas y descubrir que son todo mentiras bajo una bonita máscara de una belleza que te encandila y te hace sentir bien.
Que te hace sentir bien hasta que de deforma, mostrando su verdadera naturaleza.
Una naturaleza que todos compartimos.

¿Para qué engañarnos?
¿Para que luego el patinazo nos duela más y que las heridas de las rodillas y codos no nos curen nunca?
O igual sí, pero siempre quedará una cicatriz visible.
Una cicatriz que te recordará siempre el porqué está ahí. Porque olvidar no es tan fácil como todos quisiéramos que lo fuera. No, la vida no es justa, pero es lo que nos ha tocado. Y, o aprendes a afrontarla con una sonrisa o estás jodido. Si todo fuera fácil como esconderte debajo de las sábanas...


Si todo fuera tan bonito como cuando lo creemos cuando somos pequeños.


Si todo fuera para siempre.
Si todo fuera eterno.





















Estaríamos jodidos igual, qué importa.
Sólo te tienes a ti mismo, así que mejor empieza a llevarte bien con la persona que eres porque te vas a tener que aguantar durante muchos años.




hyperinsomnia.

viernes, 20 de julio de 2012

let's make this night last forever.

Creo que hacía tiempo que no me levantaba tan pronto. Pero ayer prácticamente no me importó que mi despertador sonara a las 5, sacándome de un ligero sueño que había durado apenas 2 horas.
No remoloneé mucho en la cama, porque en cuanto abrí los ojos y vi el gran poster de blink-182 adornando la pared de mi cama, pensé en lo que aquél día me esperaba y me levanté de la forma más rápida en la que jamás lo había hecho.
Vestirme, peinarme, desayunar (o al menos intentarlo) cómo si de un día normal se tratase, sólo que ese no lo era. Era el día. El día que había estado esperando durante meses, incluso durante años. Era el día en el que cumplía uno de mis mayores sueños, un sueño que creía que no se iba a hacer realidad. Cuando conoces a un grupo que se acaba de separar, nunca piensas que los llegarás a ver en directo. Por eso no es raro que tuviera los nervios a flor de piel y una histeria incontrolable en el cuerpo.
Pues bien, fui puntual por una vez en mi vida y llegué a la estación la primera. El tren salía a las 6.40 (cabe decir que si por mí hubiera sido, habría salido con el anterior). El viaje pasó bastante rápido y en menos de lo que nos dimos cuenta ya estábamos en plaça Espanya. Subimos a Montjuic casi volando y después de tener problemas para encontrar la entrada del Sant Jordi Club, finalmente llegamos a la cola. Nos espérabamos muchísima más gente de la que encontramos, a decir verdad. Como el sol nos pegaba en toda la cara, hicimos un esparcimiento por allí dónde había sombra; y todo iba de puta madre hasta que la gente que acababa de llegar empezó a ponerse dónde les salía de la puta de la polla. Cansancio, calor, y sobretodo muchos nervios, pero la mañana fue transcurriendo. De vez en cuando poníamos música, y cada vez que salía una canción de blink kaosdjldklewhdkjewfjce. Eso.
Vi a medio twitter repartido por la cola, cosa que me hacía mucha ilusión. El ambiente, la gente, todo era genial. Menos el sol que nos estaba dando bastante por culo.
A primera hora de la tarde se les antojó poner las vallas para la cola, algo que en mi opinión que deberían haber hecho mucho antes, porque aquello se convirtió en una avalancha de gente e insultos; y yo me estaba poniendo muy violenta. Me tocaba mucho las narices que gente que acababa de llegar estuviera delante de nosotros que llevábamos allí desde la mañana, o incluso delante de lo que habían dormido, que eso sí es tener demasiada cara.
Lo más gracioso de todo era que estábamos en pleno sol, sin una puta sombra. ¿He dicho ya que nos estábamos quemando de lo lindo? Es que no sé si os he comentado que durante toda la mañana ya nos habíamos estado asando; y que estábamos apretados como putas sardinas como si del concierto se tratase cuando aún faltaban 4 horas para que abriesen puertas. Pensaba que no iba a aguantar tanto tiempo debajo de ese sol, pero las botellas de agua que nos echábamos por encima (demacración máxima la que llevábamos, por cierto) las risas y las infinitas ganas de ver a Mark, Tom y Travis en acción podían con todo. Sólo podía rezar para que todo mereciera la pena y para que llegaran las 7 y media de una vez.
Nos pasamos media tarde andando de la cola a la fuente, y viceversa. No estábamos empezando a quemar y estábamos agotados y aún quedaban horas.
De pronto apareció una chavala con un micro y un cámara. Y en un momento estábamos todos gritando "blinkuaneigtitúuuuuuu" y respondiendo a las típicas preguntas. "Es la primera vez que les veo", "Mi favorito es...blablabla" y acabamos gritando "tridenttwwiiiiiisttttttt, el mundo a tu rolloooooooooo". En general un poco penoso todo, sobretodo por las pintas que llevábamos. Luego nos veremos y lloraremos, pero lo que me llegué a reír con la tontería fue monumental.
Yo me moría de ganas de que llegara Carlos con Marcus, y en una de esas vi un coche rojo que llegaba y salí corriendo rezando para no tropezar y caerme para darle un abrazo de esos que te espachurran a Marcus.
Cada vez quedaba menos y los nervios aumentaban. La histeria contenida estaba empezando a salir.
'¡Una hora!', '¡Media horaaaaaaa!', '¡!Veinte minutoooos!', '¡Quince minutooos!' 'Diez minutooooooos' CLARA QUE TE CALLES YA.
Así fueron pasando los minutos y así la cola empezó a avanzar.
Después de darle la entrada al segurata con cara de mala leche que me la destrozó completamente por un lado (muchas gracias, majo) esperé a que estuviéramos todos dentro para no esparcirnos demasiado antes de empezar, y entonces corrí como no lo había hecho en mi vida hacia dentro.
Eh, ¡no corráis! ¡Con calma! - típicos seguratas o lo que sean que te intentan detener, supongo que por miedo a que te abras la cabeza antes de que todo empiece o de que se líe una escabechina.
¿Calma? ¿En serio? ¿CALMA?
En aquellos momentos desconocía el significado de aquella palabra.
Nos apelotanamos rápidamente, la gente seguía entrando y yo tenía que contener mis ganas de gritar al ver que tenía el micro que un par de horas más tarde utilizaría, ni más ni menos, que Mark Hoppus delante de mis narices.
Media hora eterna hasta que salieron los teloneros, The All-American Rejects, con un buen rollo que contagiaban. Disfruté con las pocas que conocía: Dirty Little Secret, Move Along, It Ends Tonight, Gives You Hell (con la que acabaron) y seguramente alguna más que se me ha olvidado. En menos de media hora el escenario volvía a estar vacío. Lo habían hecho bien, pero nada comparado con lo que nos esperaba después.
Salieron los técnicos de sonido de blink, que parecía que nuuuuunca iban a marcharse. Yo sólo rezaba para que la media hora que faltaba pasase rápido, y que no me fueran de divas y salieran puntuales. Y así fue.
Asomó una cabeza. Una cresta. Un bajo. Mark Hoppus se acercaba. Aún no alcanzaba a ver a los otros dos, pero las primeras notas de Feeling This sonaron y la locura se desató. Gritos. Muchos gritos. Emoción. Incluso lágrimas. Felicidad en estado puro.
Travis a la batería. La voz peculiar de Tom. Todo parecía un sueño. Pero no, allí estábamos. 9382493724832 personas en tan sólo un metro cuadrado, empujándonos y compartiendo un mismo sentimiento. Pasando los mejores momentos de nuestras vidas.
Up All Night transcurrió normal, y más tarde The Rock Show y What's My Age Again? fueron una completa locura. Sentía que me iba a dejar la voz o la vida, pero era feliz. Más tarde nos encontrábamos cantando Down, y luego fue el turno de I Miss You, los minutos más tranquilos y emotivos de toda la noche.
Siguieron con Wishing Well, Dumpweed, Always, Violence, After Midnight, First Date... todo estaba pasando demasiado deprisa. Todo estaba siendo demasiado perfecto. Siguieron con Heart's All Gone, Man Overboard, Ghost On The Dancefloor, y las míticas All The Smal Things y Josie en las que nosotros, el público, lo dimos todo.
Dejaron el escenario. Todo a oscuras. Aquello era un baño de sudor y lágrimas. Yo creía que me iba a morir porque no podía más.
Después de unos minutos de relativa tranquilidad para recuperar un poco de aire, apareció el señor Barker para demostrarnos una vez más porque era el rey de las baquetas. No tenía ninguna duda de que lo era, pero después de verle en acción con el solo que se marcó, quedó más que confirmado. Todos a sus pies. Voces coreaban su nombre. 
Y creo que las canciones que más disfruté fueron las tres últimas: Carousel, Dammit y Family Reunion. (también pudimos cantar Fuck A Dog y Blow Job, cosa que me encantó. Pero no recuerdo en qué momentos jajajaja)
Moshes, saltos, todos los que estábamos en la sala empapadísimos de sudor (en otras circunstancias me hubiera dado un asco tremendo JAJAJAJAJ), confeti, un Mark lleno de energía tirando púas y su adorable hijo repartiendo pegatinas (tengo que decir que Tom me decepcionó al no moverse en todo el concierto de su sitio, al contrario que Mark), gritos, thanks yous' y cosas varias. Necesidad de tirarme al suelo y acabar con toda el agua sobre la faz de la tierra.

Y eso fue. Cuando acabe de asumir y sea consciente de todo lo que viví me entrará la depresión post-concierto más bestia de mi vida, ya que el mejor concierto de mi vida no se merece menos.

Lágrimas, muchas lágrimas.
No puedo creerlo.


Gracias blink-182. Infinitas gracias. Ahora y siempre.


(No tengo fotos ni vídeos porque estaba demasiado ocupada viviendo las mejores horas ever)


hyperinsomnia.


no me ha dado tiempo de acabar de escribir la entrada bien, sorry.

miércoles, 23 de mayo de 2012

Now hearts are getting broken, but I guess it's what they call 'growing up'

If I just save youyou could save me too.

Te levantas después de una mala noche. Te duele la cabeza. Piensas. Sólo consigues aumentar el dolor.
No has conseguido olvidar.
¿Sirve el alcohol? ¿El vodka te va a ayudar a olvidar?
Sabes que no. Que sólo conseguirás despertarte al día siguiente con la boca seca. Y sola. Tan sola como siempre.
Tampoco te intentes esconder en el humo de un cigarro que se consume rápidamente. Tan rápidamente como tú. Porque tampoco te va a ayudar. Y lo sabes.
Quizá te da una falsa sensación de paz. Lo usas como placebo. Para distraerte.
Porque no quieres volver a pensar en sus ojos verdes.
Pero no puedes evitarlo.

Tú no eres de esas. Pero te has descontrolado. Aunque no lo quieras, te pones nerviosa cuando está cerca.
Tu corazón da un vuelco cuando vuestras miradas de cruzan.
Y ya no puedes seguir negándolo porque incluso los demás se han dado cuenta antes que tú.
¿Qué ha pasado? Ahora los papeles se han intercambiado.
Tantos errores y sigues sin ser capaz de aprender... Se supone que somos humanos, es lo que mejor se nos da.
Pero lo jodiste todo. Hace tiempo. De nada sirve pedir perdón ahora.
Sigue estremeciéndote cada vez que le miras, rogándole que te entienda con sólo una mirada. Sabes que lo hace. Estás segura de que lo hace. Pero todo se fue a la mierda hace tiempo y tú no puedes seguir así. Faltan motivos y sobran razones. O al revés. Qué más da.

No le puedes dejar ir porque te hace sonreír. De verdad. Sólo sonríes de verdad con él. No quieres perder la esperanza, te agarras a un recuerdo. Duele. Ahora él ya es feliz pero no contigo.
Recuerdas la rapidez con la que conectásteis. Demasiado bonito para ser cierto. Era demasiado bonito como para que te estuviera pasando a ti. Dime, ¿qué pasó? ¿Te asustaste? Como siempre tus inseguridades no te dejaron ver las cosas claras, ¿verdad?
Es irónico. Parece que te conoce mejor que tú misma. Nunca le habías confiado tanto a nadie, y lo sabes. Y él también. No eres una persona fácil de entender. No te abres a la gente. Pero con él sí que era fácil.
Si estabas dispuesto entonces dime por qué debería ser diferente ahora.

Ah claro.. Olvidar.
Es difícil.
No lo digo por cumplir. Estoy sufriendo las consecuencias de todo. Y lo merezco.

No me trates bien. Me merezco que me odies. Que me hagas daño. Tanto como yo te hice a ti. Dijimos que empezaríamos de cero pero en ninguna ocasión nos ha funcionado. ¿Por qué iba a ser diferente ahora? ¿Más promesas?
Mis palabras han perdido credibilidad. Pero no es un juego para mí.
Y lo sabes.

Porque yo no me pongo tan nerviosa delante de alguien. Porque yo no lloro delante de alguien por miedo a parecer vulnerable. Porque yo nunca había deseado con tantas fuerzas que alguien, simplemente se acercara a abrazarme.
Y entonces apareciste tú. Y me di cuenta de todo. Tarde, como siempre.
Ni yo me entiendo. No intentes hacerlo.
Te dije que nunca antes me había arrepentido tanto de algo. Y sabes que iba totalmente en serio.
Yo antes no me pasaba el día sin poderme sacar a alguien de la cabeza.
Quizá no lo demuestre, pero todo va por dentro.

Podría haber sido algo grande. Lo sé. Los dos lo sabemos. Dime que no me has olvidado. De nuevo. Dime que esto no se ha acabado aún, que aún queda algo por lo que luchar.
Dime como puedo arreglarlo. Porque yo no soy de éstas y me estoy asustando.



I'm sorry. It's all that I can say. You mean so much and I'd fix all that I've done if I could start again.

Estado de ánimo: Best Of Me.


hyperinsomnia.

lunes, 14 de mayo de 2012

Falling apart.


Should I stay here and watch the show? Or maybe it's time to go.


La auto-destrucción no lleva a ningún sitio, pero ¿y qué? Te hace sentir mejor. O eso crees.
Al menos soy el ejemplo de algo. El ejemplo de eso que no hay que ser, en lo que nadie quiere convertirse.

Te desvaneces más a cada paso, aunque luches por evitarlo. Estás tan roto que sientes que ya nada puedes hacer, al fin y al cabo, te has acostumbrado a ello. Te has acostumbrado a colgarte esa sonrisa y a dedicarte simplemente a existir, a seguir con tu vida porque se supone que es lo que debes hacer. No importa cuántas veces te hayas propuesto salir de esto, porque siempre acabas fallando. Una y otra vez. Vuelves a caer. Te haces daño, tropiezas contigo mismo. Pero ya no duele. Te has acostumbrado. Sólo te duele verte a ti mismo día a día. Ver en lo que te conviertes. Luchas contra ti mismo, en vano. Una vez más. Te odias, aunque no ganes nada con ello. ¿Te sientes mejor ahora? No. ¿Qué mas da?
¿A quién le importa? Nadie se ha dado cuenta aún, pero realmente, ¿cuánto tiempo piensas que vas a poder seguir viviendo esta mentira? ¿Cuánto tiempo más lo vas a alargar?
Te has acabado creyendo tu propia mentira. Esa de las sonrisas aparentes.
De las mangas largas que esconden las cartas que no supiste jugar bien. Tu historia. La que sólo tú conoces. Un cuento que no sabes cuando empezó a ser tan retorcido, una persona que un día dejaste de conocer. 

¿Por qué me dijiste que incluso me conocías tú mejor que yo misma?

Te dicen que deberías confiar más en la gente. Que están ahí para ayudarte. Estás avergonzado, asustado y cansado. Quizá solo necesitarías un abrazo de la persona adecuada en el momento adecuado. Pero cuando le miras a los ojos ves reflejado tu propio dolor, y el suyo. Por todo lo que le hiciste pasar. Y te das cuenta de que no lo mereces. Que no mereces la pena. Ni simpatía, amabilidad ni comprensión.

Lo siento, de verdad. Déjame arreglarlo. Lo intentaré, de verdad que estoy dispuesta a hacerlo.


Pero la voz en tu cabeza empieza a sonar tan confusa que empiezas a dudar demasiado de todo. 
Mentiría si dijera que no me asusta. Pero no puedo controlarlo. No puedo hacer nada pera evitarlo. Me he cansado de luchar contra algo que me supera. 

I can't escape this hell, so many times I've tried.

Hay días en los que crees que eres capaz de vencer. Pero la euforia dura poco. No estás hecho para ello. No eres esas personas que están destinadas a ser felices. Duele aceptarlo, pero no te queda nada más que la resignación, harto de intentar juntar esos pedazos que ni tú mismo reconoces.


Esos días en que las tiritas y los esparadrapos se vuelven a convertir en tus mejores amigos. Mentiras que escuecen cómo echarle alcohol a una herida en carne viva.


Tu ausencia es desgarradora.


Huye, escóndete, sufre en silencio. Grítale a tu soledad. Siéntete impotente, que es lo único que se te da bien. Resígnate de nuevo y déjate consumir.


Otra página. Otro borrón. La misma historia. Sigues en esa pesadilla repetitiva que parece no acabar nunca.


Pendo de un hilo tan frágil que temo que vaya a romperse en cualquier momento. Voy a sentarme a observar y a esperar.


Como las flores marchitadas. Los desiertos áridos. Los labios cortados del frío.
¿Hasta cuándo vas a ser capaz de mantenerte así?

Cause everytime you fight the scars are gonna heal but they're never gonna go away.

hyperinsomnia.

110512

Thank you so much.
I can't explain with words how grateful I am.

Tu sonrisa es esa perfección que me dio esperanza.
Tu voz calmada me hizo seguir cuando necesitaba otro punto de apoyo.
hyperinsomnia.

jueves, 12 de abril de 2012

till my heart stops beating.

Oh hi. Hoy vengo con algo que forma parte de mi fic. Obviously lo he tenido que adaptar, quitar algunas cosas y pasarlo al catalán para intentar presentarlo en clase. So, here it goes. Necesito opiniones, es importante. Thanks! <3




Vaig recolzar el cap a la finestra de l’autobús que em portaria cap a l’aeroport. Era agradable el contacte del calor del sol acariciant la meva pell, per poc que fos, en aquell matí fred de gener.
No fa falta dir que anava enganxada als meus auriculars com sempre, encara que sense prestar massa importància a la música que sonava, perquè com va dir un dels meus grans ídols, “a vegades per molt alta que posis la música només pots escoltar-te a tu mateix”.


Tot i l’atordiment que m’enterbolia els sentits, vaig ser capaç d’adonar-me de que tenia fred. Buscava alguna cosa que posar-me i el primer que vaig treure de la motxilla va ser una dessuadora verda. Al veure-la una llàgrima tímida va mullar les meves pestanyes. Me la vaig posar cautelosament, inhalant poc a poc l’aroma que cada centímetre que aquella peça de roba desprenia. La seva olor...
Recordo el dia que me la vaig quedar. Pràcticament es pot dir que li vaig prendre. Sempre se la deixava tirada per tot arreu i feia que m’entrebanqués. Era la seva preferida, sempre la portava a sobre. Sempre impregnada de la seva dolça olor.


Una carta va caure de la butxaca de sobte, fent-me emergir d’aquella manera dels meus pensaments. Vaig observar que estava arrugada. Sorpresa, vaig començar a llegir, i llavors ho vaig recordar tot de nou. Les últimes i doloroses hores de la meva vida, que em feien fugir del lloc on havia estat vivint durant l’últim any, probablement el més feliç de la meva vida. No sabia si seria capaç de deixar tot allò enrere, tots els records i totes les persones que es quedaven a Londres. Però sabia que no podia quedar-m’hi i despertar-me cada dia amb una gran sensació d’opressió al pit provocada per una casa buida, per un llit fred.
Vaig deixar caure el cap al seient bruscament, devastada, mentre continuava rellegint aquella carta escrita amb la perfecta cal·ligrafia d’en Danny.


“Sé que quan llegeixis això seràs lluny i que ja res pot canviar el què ha passat. També sé que t’he fet molt mal , i de veritat vull que pensis que aquesta no era la meva intenció, per molt difícil que sigui d’entendre. M’agradaria poder-te demanar perdó per tot, poder arreglar-ho d’alguna manera, poder tornar enrere i intentar evitar les meves equivocacions i ensopegades, donar-te alguna explicació pel meu inexplicable i irregular comportament; perquè en el fons tot això és culpa meva. Si no m’hagués comportat de la manera en què ho he fet, si no hagués sigut un egoista egocèntric, orgullós i superficial, encara estaria gaudint dels somriures tendres i sincers – i a la vegada tímids –  que em dedicaves, de tot l’amor que em donaves i que no vaig saber rebre. Si no m’hagués comportat com un estúpid fins i tot potser haguéssim tingut un futur junts.


Ara ja no hi ha manera de tornar enrere, i et juro que em penedeixo de tot com mai abans hi havia fet en la meva vida. Sé que aquestes paraules ja no signifiquen res per a tu, són simples paraules que manquen de sentit després de totes les mentides que he pronunciat, però d’alguna forma necessitava acomiadar-me de la única persona que m’ha importat realment en la vida, a part dels que han sigut els meus tres millors amics, o inclús m’atreviria a dir, germans. Això va totalment de debò, aquestes paraules són les més sinceres que mai llegiràs de ningú. Encara que les coses no hagin acabat bé vull que els hi diguis a ells que els vaig estimar com a ningú, que els hi estic agraït per tot, per ajudar-me a créixer com a persona, per tots aquests anys d’amistat, i en definitiva, per fer-me feliç; però crec que això ells ja ho saben.
El que necessito que tu sàpigues que ets la que realment va completar la meva existència. És veritat que no t’he demostrat tot això que estic dient, però ja saps com d’orgullós y tossut sóc. Ja saps el que em costen aquestes coses i que no soc gens romàntic. M’odio per això, per no haver-te demostrat el que sentia com ho hauria d’haver fet. És ara quan m’adono de tots els meus errors, he sigut un complet insensat una i altra vegada... però creu-me, si tingués una oportunitat per tornar a intentar-ho, no dubtaria ni un moment en fer les coses bé per un cop en la meva vida. Però ja no hi ha més oportunitats, ara sí que es massa tard. Em mereixo això, em mereixo aquesta soledat que m’envolta, una vida buida sense tu, superficial, sense el teu afecte. M’ho mereixo per no haver sabut apreciar el que tenia fins que ho he perdut, m’ho mereixo per haver-te fet vessar tantíssimes llàgrimes per algú com jo, algú que no val la pena.


Vull que siguis feliç, cuida’t molt, Allison. Gràcies per haver perdut el teu temps amb mi, per haver-me permès ser algú en la teva vida, per haver deixat que compartíssim quelcom junts. Realment ha sigut un plaer haver-te conegut, ha sigut un plaer haver coincidit en aquesta vida.
Que sàpigues que no oblidaré cap de les teves carícies, ni les paraules que els teus llavis em xiuxiuejaven. I potser ara ja no té sentit, però també vull que sàpigues que t’estimo com mai ningú serà capaç de fer-ho, i que ho seguiré fent fins que el meu cor deixi de bategar.


No et vaig fer feliç, i no era capaç de suportar el fet de veure’t cada dia i sentir que mai en seria capaç. Més aviat al contrari, només t’he provocat dolor i sofriment. Però jo vull recordar-te somrient, vull que aquesta imatge sigui eterna en la meva ment. Certament, es la única cosa que em manté amb vida mentre escric aquestes línies. Lluitaria per això, tornaria a lluitar per tu, ets la única raó per la qual em donarien ganes de seguir amb això , però sé que ja no hi ha res a fer, i una persona ha de saber també quan ha arribat el moment de rendir-se. Entén que no vull envellir si no és al teu costat.


Espero que trobis a algú que realment pugui fer-te feliç, és més, estic segur de que ho faràs. Mira endavant i sigues feliç, fes-ho per mi, si us plau. Troba a algú que et cuidi com et mereixes.
Per últim, et demano que no em guardis rancor, o al menys no molt. M’agradaria marxar sabent que no m’odies, malgrat tot el mal que t’he fet. Malgrat tot el dolor i els problemes que us he causat a tots.
Encara que em conformaré amb que no m’oblidis, ja sigui per bé o per malament.


Ho sento.




Danny.”

Ja no hi havien més llàgrimes, només una profunda desesperació. Havia marxat per sempre. S’havia acabat. I jo l’únic que feia era marxar, fugir, en comptes d’acceptar-ho i fer-li front, d’intentar superar-ho. Tots els records dels últims dies eren borrosos. Realment l’únic que recordo a la perfecció és el que sentia quan vaig entrar a l’hospital, després de rebre la notícia. Era una barreja entre fred i por el que predominava en el moment en què intentava girar el pany de la porta de la seva habitació. Estava tan espantada que no sabia com reaccionaria al veure el que m’esperava a dins. Finalment vaig obrir la porta i un cop de dura realitat em va bufetejar. Estirat al llit, pàl·lid, fins i tot semblava que les innumerables pigues dels seus braços també havien adquirit aquell mateix to. Uns braços connectats a masses cables. Semblava mort. En certa part, ho estava. Tan trist com cert. Tan real que espantava. Tan inassolible que feia mal.
Vaig asseure’m al seu costat y vaig sentir la necessitat de començar a parlar.
-         
 –    –  Ens en sortirem d’aquesta. Obre els ulls i et prometo que junts ens en sortirem. – li vaig estrènyer la mà fortament i vaig seguir parlant –  M’he adonat de moltes coses, saps? Com per exemple, de que les drogues no serveixen, no són la solució. El mon segueix sent el mateix. És igual l’alcohol que portis en sang, l’únic que aconseguiràs es llevar-te el matí següent amb un mal de cap impressionant. Res et pot treure d’aquesta realitat en la que vivim, per molt que no t’agradi. Una realitat en la que els somnis es trenquen, al mateix compàs en què els nostres cors també ho fan, desitjant deixar de bategar quan deixen de creure,  quan perden la fe en ells mateixos, quan perden l’esperança, alimentant una melodia trista que ens recorda que només som aquí de passada, però que a la vegada en recorda que per això ho hem d’aprofitar. Una vida plena de dolor, caigudes, pedres al camí. Res alleuja el dolor, res t’esborra els blaus d’aquestes caigudes, res et treu o t’aparta les pedres del camí. Es veritat que al final acabem perdent perquè no en sortim vius, però guanyem una infinitat de coses també, pensa-ho. He après que hem d’aferrar-nos a les petites coses, petits detalls que marquen la diferència, que fan que ens oblidem de tot això. I a partir d’ara es el que faré, t’ho prometo Danny. Però has de tornar. Hi ha moltes persones que et necessiten, jo la primera. També hi han ens teus millors amics, la teva família. Als teus pares els destrossarà això. Però vull pensar que només és una petita sotragada, que tot tornarà a ser com abans. Tens moltes coses bones que donar-li al món, tens molts somriures que regalar, molta gent a la que fer feliç encara. No pots marxar, no pots deixar-nos. Tens tota la vida per davant. – vaig sospirar i vaig deixar de reprimir les llàgrimes de forma que van començar a sortir sense cap tipus de control – Ah, i saps què també? No m’importa el que pugui haver passat, ni el que passi a partir d’ara, no importa si estic lluny, ni la part del món en la que em trobi, t’estimaré fins que el meu cor deixi de bategar.


Havia arribat a l’aeroport. Hora de dir adéu. Aquest cop per sempre.





- hyperinsomnia.

domingo, 25 de marzo de 2012

I've got no more tears to cry.

Hoy ha sido un buen día. En verdad no he hecho nada especial, pero me lo he pasado sonriendo.
Esta mañana me he mirado al espejo y me he dado cuenta de que me acepto un poco más, de que ya no me odio tanto. O al menos por hoy.
Vuelvo a ser esa Clara que va sonriendo por la calle, que disfruta diciendo estupideces, que se ríe sola con ellas y que se sorprende cada vez más de la poca cabeza que le queda.
Porque si, hoy he encontrado mi felicidad diaria en los pequeños detalles, y me he dado cuenta de que todo es mejor cuando miras el mundo con otros ojos. El simple hecho de sentir el calor del sol sobre mi piel, o ver cuatro patos en el río, sentarte a esperar que tu amiga tardona baje de su casa y quedarte empanada escuchando A7x mientras piensas en lo mucho que les adoras. Esas tonterías me han hecho feliz.
Supongo que también influye el hecho de que los días ya empiezan a ser más alegres y de que dejamos atrás el invierno. Seguramente el peor invierno en lo que llevo de vida. Pero como he dicho, quiero dejar eso atrás y simplemente ser yo. Hacer las cosas fáciles, como las solía hacer antes. Porque si de verdad te propones algo acaba pasando, y si no, es que quizá no lo deseabas con tanta fuerza como a ti te parecía.
Ahora es cuando debería poner la gastada frase de "un día sin sonreír es un día perdido" pero ese no es exactamente mi rollo. Nevermind. Voy a intentar que me sobren las razones para mostrarle al mundo la dentadura, y ya de paso estaré preparada por si alguna vez hay que darle un mordisco.

Una entrada un tanto inusual para ser mía, ¿eh?


hyperinsomnia.